De acuerdo a un estudio realizado por el Banco Mundial, en nuestro país se registró alrededor de 552 mil toneladas al año de carne de res desperdiciada, así como 275 mil toneladas de carne de pollo. Son muchos los factores que intervienen para que esto suceda: la falta de infraestructura y la capacitación de la mano de obra; y no hay suficiente transporte refrigerado en nuestro país, afirma el Dr. Genaro Aguilar, coordinador del estudio e investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Así como otros sectores se ven beneficiados con las nuevas tecnologías, el del transporte refrigerado también; y es que hoy en día se cuenta con soluciones que ayudan a monitorear la carga del camión y la situación en la que ésta se encuentra.
«Hoy en día existe tecnología que permite a los transportistas visualizar la carga desde cualquier lugar, un proceso que les facilita el monitoreo de la mercancía y/o productos, asegurando que éste llegue a su destino en óptimas condiciones», comenta José Carlos Gómez, de Thermo King Latinoamérica.
Los monitoristas y transportistas pueden obtener información en tiempo real sobre la temperatura, la ubicación y el estado de las alarmas de las flotas de vehículos refrigerados, aumentando la eficacia operativa y reduciendo las pérdidas de carga.
Este tipo de tecnología ofrece administración de la temperatura, mejor rendimiento operativo, seguimiento de flota con datos históricos y en tiempo real, y lectura del combustible con informes completos.
Ante estos cambios que refuerzan la seguridad y eficiencia, se suma también la norma 08-SCT-2-2017 (NOM-087), que regula los tiempos de conducción y pausas para conductores de autotransporte federal: un descanso obligatorio de 8 horas por cada 14 horas de recorrido, y 30 minutos por cada 5 horas, sin poder acumular los periodos de pausa, y con un máximo de 14 horas de conducción en 24 horas.
De acuerdo con cifras oficiales, de enero a septiembre del año pasado se registró un total de 8 mil 727 robos a los transportistas, de los cuales siete mil 328 fueron con violencia, es decir, 87% del total.