Con 390 votos a favor y cero en contra y abstenciones, fueron aprobadas las modificaciones al Código Penal Federal y Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación que convierten al robo al autotransporte en un delito de orden federal.
La nueva legislación impondrá penas de seis a 12 años de prisión cuando el objeto del robo sea la mercancía, de dos a siete años cuando sea del equipaje o valores de los pasajeros, y de siete a 15 años cuando el robo sea al vehículo automotor y su remolque. Asimismo, contempla que cuando sea cometido por un servidor público la pena alcance hasta 18 años de prisión y la destitución de su cargo, y 21 años si se realiza en asociación delictuosa.
Al exponer la iniciativa ante el Pleno, el diputado Álvaro Ibarra, Presidente de la Comisión de Justicia en la Cámara de Diputados, destacó que con ella se podrá presentar la denuncia por este delito en instancias federales o locales.
El diputado Jonadab Martínez señaló que esta problemática no solo es una responsabilidad legislativa, sino que el poder judicial debe dar seguimiento a los hechos. Martínez explicó que, según datos del sector, en los últimos tres años este delito ha aumentado 300 por ciento, dejando pérdidas de más de 700 millones de pesos.
El diputado Jorge López dijo que es justo el reclamo de transportistas, pues en lo que va del año el segmento de pasaje ha sufrido 320,000 asaltos en sus unidades, aunque la solución no depende solo de sancionar la ley de forma más enérgica sino de una estrategia más amplia.
El legislador Xavier Nava destacó que el impacto de este delito ha motivado la presentación de nueve iniciativas tan solo en la presente legislatura, y expuso que según un estudio de Freightwatch International, México es el país que registra más robo al autotransporte a nivel mundial.
Finalmente, Jorge Carlos Ramírez Marín, Presidente de la Cámara de Diputados, destacó que es una de las más importantes aportaciones para la seguridad del país. La iniciativa fue turnada al Senado de la República para su discusión.
Publicado por Verónica Hernández